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🏙️Da Nang: una grata sorpresa en la costa de Vietnam

  • Foto del escritor: Marta Gonzalez
    Marta Gonzalez
  • 12 nov 2025
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 30 nov 2025

Después de dos tifones en Sapa rodeada de montañas y un aguacero de tres días en Ninh Binh con sus paisajes de fondo de pantalla, llegué a Da Nang. Esta ciudad no estaba en mi itinerario original, pero el reencuentro con una amiga —a la que no veía desde hacía seis años— me llevó hasta la costa del centro de Vietnam.


🌞Llegada a Da Nang: sol, reencuentro y una maleta perdida


El viaje fue cómodo. Logré dormir profundamente y desperté con el sol amaneciendo entre palmeras y montañas. Después de tantos días grises, aquel sol fue un presagio de algo bueno.


Esta vez no tenía que preocuparme por el alojamiento: mi amiga me ofreció quedarme en su habitación mientras buscábamos algo juntas. Pero otra desventura me aguardaba. Al bajar del bus, mi maleta no estaba. Con ayuda de Google Translate, expliqué la situación al conductor, quien contactó con la agencia. Estaba tranquila porque algo dentro de mí sabía que la maleta volvería.


El reencuentro con Anne fue como si el tiempo no hubiera pasado. Nos reímos de la situación, me prestó ropa de verano y salimos a desayunar. El barrio estaba lleno de cafés modernos, y no tardamos en encontrar el lugar perfecto para ponernos al día.


Anne, canadiense con raíces coreanas, es una nómada. Se divorció, vendió su casa y lo invirtió todo en Bitcoin. Ahora vive sin ataduras, sin bancos, viajando por el mundo. Me alegré por ella, por haber realizado el sueño del que siempre me hablaba cuando nos conocimos en México.  Este reencuentro, además de llenar mi alma, fue una inspiración.  Otros estilos de vida son posibles.


Nuestra conversación fue interrumpida por un mensaje: mi maleta había sido encontrada y estaba en camino. Desde que inicié mi viaje, he sentido que los vietnamitas son personas volcadas en ayudar al viajero. Esta experiencia con la agencia del sleeper bus lo confirma.


🍃Restaurantes veganos y alojamiento


Vista urbana en Da Nang, Vietnam, cerca de la playa My Khe, con un edificio alto cubierto de vegetación vertical que destaca entre construcciones más convencionales. La calle está flanqueada por edificios de mediana altura, algunos en renovación, y muestra actividad vehicular con coches y motos
Zona de la playa My Khe

Era hora de comer, así que busqué restaurantes veganos. La larga lista me confirmó que Da Nang tenía mucho que ofrecer para mi nuevo estilo de vida. Los dejo en mi lista de cafés y restaurantes favoritos.


Da Nang, la “ciudad más habitable” de Vietnam, conocida como la "Miami" de Asia, por su skyline costero y su energía vibrante. Está en proceso de convertirse en una smart city. Tiene unas infraestructuras modernas, una conexión de internet de alta calidad, que por eso es un imán para nómadas digitales y además, la opción de convertir tus bitcoins en efectivo.


El costo de vida es muy asequible y también se está posicionando como un destino para turismo médico de calidad.


Hasta ese momento, solo había vivido el Vietnam rural; Da Nang representaba el otro extremo.


Después de comer, tocaba buscar alojamiento. La habitación de Anne era barata, pero sin ventana. Después de dar vueltas por el barrio y visitar unos cuantos hoteles, nos decidimos por Royal Charm. La habitación cumplía todos los requisitos para seguir con mis mañanas sagradas y mi proceso creativo.


💻Nómada digital en Da Nang


Después de completar mi ritual de mañanas sagradas, como los estoicos me habían enseñado, cogía el ordenador y el paraguas y me dirigía a uno de esos cafés donde se juntan nómadas digitales.


Entre los numerosos cafés para nómadas digitales, yo elegí Dng Coffee. Desde fuera atraía por su diseño industrial y sus grandes cristaleras. Una vez entrabas, la música suave y la sonrisa de sus trabajadores te recibían. Pedía un café y me encantaba observar cómo lo preparaban. Ellos también tenían un ritual que hacía que te bebieras una obra de arte. Me dirigía a la planta de arriba, donde no tenía distracciones y además ofrecían agua gratis.


Fueron mañanas muy productivas y, gracias a aquel lugar, mis borradores comenzaron a escribir historias.


Las tardes eran para explorar y socializar con otros viajeros. Cuando no llovía, dar un paseo por aquella playa se sentía todo un privilegio. Todos los días había bandera roja, y aunque había muchos surferos, nunca sentí arriesgarme. Me bastaba con mirar sus colores. 


📍Lugares para visitar en Da Nang:


Vista nocturna del Puente del Dragón (Cầu Rồng) en Da Nang, Vietnam, iluminado con luces vibrantes en tonos verde y dorado. La escultura del dragón se extiende sobre el puente que cruza el río Han, cuyas aguas reflejan las luces coloridas. A la izquierda se observa el paisaje urbano con edificios y luces a lo largo de la ribera, bajo un cielo parcialmente nublado."
Puente del dragón
  • La península de Son Tra con su estatua de Lady Buda es perfecta para hacer un trekking por la naturaleza con vistas al mar.

  • Las Marble Mountains con sus particulares cuevas para pasar un día completo.

  • El famoso puente sujetado por unas manos: Banna Hills.

  • Dragon Bridge: un puente decorado con un dragón, el cual emite fuego a las 21.00 los fines de semana.


Lo único que visitamos fue el Dragon Bridge.  Explorar Son Tra y las Marble Mountains nos fue imposible porque la lluvia intermitente hacía que los caminos estuvieran resbaladizos El famoso puente de las manos lo descartamos porque se tenía que pagar el acceso al parque de atracciones donde se hallaba.


Latte Art


Después de tantos días de trabajo al ordenador, necesitaba algo nuevo en mi vida. Quería hacer algo creativo, así que intenté buscar en algún sitio de la ciudad un centro donde pudiera aprender cómo convertir un café en una obra de arte. Desde mi apartamento de Zürich busqué academias, pero todas estaban en Hanoi o en Ho Chi Minh City.


Encontré un centro, cerca del puente del dragón. Cuando llegué a la dirección que indicaba en su web, me encontré delante de un centro de masajes. Pregunté a las personas del centro y me dijeron que la academia se había mudado a otra dirección. Sin ningún dato más para su búsqueda, volví hacia el hotel.


En el camino de vuelta me sorprendió una lluvia torrencial repentina y tuve que coger un Grab. Era la señal de que la temporada de tifones estaba llegando al centro del país.


🤗Conclusión: funcionalidad, hospitalidad y ganas de volver


Sin darnos cuenta, teníamos que hacer el check-out del hotel, pero al dirigirnos a recepción nos informaron que estaban completos. Fue un despiste nuestro que nos llevó al siguiente destino: el histórico Hoi An.


Da Nang no estaba en mi itinerario, pero me enamoró. Me demostró que, a su modo, todo funciona. Que la gente es buena y feliz. Me sentí segura, encontré lo que necesitaba y lo que tanto eché de menos en Ninh Binh, comodidad.  Me enseñó que la comodidad no es enemiga del cambio.


Me mostró que la vida de nómada digital encaja perfectamente con mi nuevo estilo de vida. Y además me enseñó que comer vegano está al alcance de mi bolsillo. Definitivamente, será el lugar al que volveré, pero sin lluvias.


Algo negativo que me gustaría añadir es que hay obras por toda la ciudad —y por todo Vietnam—, reflejo de un país que evoluciona rápido. Mi consejo: reserva un hotel solo por una noche y decide al llegar. Hay mucha oferta; no te quedarás sin techo.


Estas y otras recomendaciones para viajar por Vietnam las encontrarás aquí.


¿Has estado en Da Nang? ¿Te sorprendió como a mí? Me encantaría saber tu opinión.


¡Sigamos viajando y sorprendiéndonos juntos, suscríbete!

 

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